ENTREVISTA

Brasil: Guilherme Boulos: “En nuestro vocabulario no existe la palabra cobardía”

En una entrevista exclusiva a Brasil de Fato el líder del PSOL comenta su participación en la campaña de Haddad

Leia em português | Brasil de Fato | São Paulo (SP)

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Guilherme Boulos sella su apoyo a Fernando Haddad en la segunda vuelta de las elecciones 2018 / Ricardo Stuckert

“Buena noche, presidente Lula”. Con esa frase, Guilherme Boulos inauguró su participación en los debates presidenciales en la primera vuelta de las elecciones generales de 2018. A los 36 años de edad, el psicoanalista y coordinador del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) representó una alianza entre el Partido Socialismo y la Libertad (PSOL), el Partido Comunista Brasileño (PCB) y diversos movimientos sociales, incluido el movimiento indígena de su candidata a vice, Sônia Guajajara.

El domingo, 7 de octubre, tras la divulgación de los resultados, Boulos declaró apoyo al candidato del Partido de los Trabajadores (PT) Fernando Haddad y, desde entonces, sigue en campaña por el país. En una entrevista exclusiva a Brasil de Fato él comenta su participación en la campaña, los temas polémicos de la segunda vuelta y afirma: “Estaremos en la calle, haciendo la resistencia”.

Guilherme, ¿cómo fue su experiencia de participar en las elecciones como candidato presidencial?

Guilherme Boulos: Esa fue una elección completamente atípica, una elección marcada por mucho odio, por mucho miedo. Y eso se tradujo en los resultados electorales, incluso en el nuestro. Es evidente que el número de nuestra votación, nuestro rendimiento electoral, quedó muy por debajo de lo que esperábamos. Por otro lado, conseguimos contribuir para que el PSOL prácticamente doblase a su bancada y, más que eso, pasamos un mensaje de cambio durante el proceso electoral que no se mide sólo por la cantidad de votos. Nuestra campaña diseminó las semillas de un proyecto de futuro, hizo la denuncia, incluso en los debates de televisión, en red nacional, de lo que es el proyecto de los bancos para Brasil, de cuánto el sistema político brasileño está podrido, fallido, necesitando un cambio en el marco de la reforma agraria, la lucha por la vivienda, la defensa de los movimientos sociales, la defensa de las mujeres, de los negros y negras, de los LGBT que, si no fuera por nuestra candidatura, habrían sido silenciadas durante ese período. La única vez que se mencionó “reforma agraria” en un debate fue por nosotros, así como temas esenciales y caros a la izquierda brasileña ya los enfrentamientos que la gente juzga necesarios. Entonces, plantamos semillas de un proyecto de futuro. Cuando la gente siembra una semilla, ni siempre el tiempo de florecer es aquel que la gente desea, no siempre es el tiempo de una elección. Pero no tenemos la menor duda de que acumulamos fuerzas muy importantes para que ese proyecto sea victorioso.

¿Cómo usted, como ex candidato presidencial y representante del PSOL pretende actuar en esa recta final de la campaña electoral?

No hemos titubeado ni un solo minuto en tomar una posición en esa segunda vuelta. El domingo por la noche declaré públicamente nuestro apoyo a Fernando Haddad, el PSOL se posicionó rápidamente en su reunión de la ejecutiva nacional, porque para nosotros, lo que está en juego no es sólo la disputa entre dos candidaturas, sino la disputa entre la democracia brasileña, un proyecto que asegure derechos sociales, y un proyecto dictador, de alguien que tolere libertades o de alguien que elogia la tortura, alguien que afirma su saudosismo en relación a la dictadura militar en el país. Entonces la encrucijada es muy grave. Desde el primer momento, ya nos posicionamos, llamamos un acto con miles de personas del Frente Pueblo sin miedo en la Avenida Paulista, la semana pasada, he recorrido el país durante esa semana en actividades en universidades en Río de Janeiro, en São Paulo. Y en el caso de que se produzca una gran movilización del Frente Pueblo Sin Miedo y del Frente Brasil Popular el miércoles en Sao Paulo, miles de personas se movilizarán por el cambio.

¿Te sorprendió la denuncia hecha la semana pasada por la Folha de São Paulo en relación al caja 2 de la campaña de Jair Bolsonaro?

No me sorprendió porque ya era bastante evidente para todo el país que el Jair Bolsonaro estaba haciendo una guerra sucia en Whatsapp. Eso no es gratis, eso cuesta dinero. Lo que la gente no sabía era cómo se estaba operando y de dónde venía ese dinero. Y la denuncia dejó claro que ese dinero viene de empresas privadas que apoyan al Bolsonaro y está siendo operado por el mismo esquema de Cambridge Analytics, que fue denunciada al mundo desde la elección de Donald Trump, en Estados Unidos. Que es la compra de datos personales confidenciales que han sido desviados por esas empresas y que están alimentando la máquina de mentiras de Bolsonaro en Whatsapp.

Aunque la denuncia del pago de este servicio se reveló sólo la semana pasada, el bombardeo de fake news se produce desde la primera vuelta. ¿Por qué no hubo una acción de los partidos democráticos antes?

Creo que hubo un error en la primera vuelta, tanto por parte de la campaña del PT como de la campaña del Ciro Gomes, porque los dos querían tener a Bolsonaro como adversario en la segunda vuelta, por el rechazo de los electores a él. Y nadie criticó a Bolsonaro. Nuestra campaña, desde el principio, entendió ese riesgo y criticó a Jair Bolsonaro en los debates de televisión, al menos en aquellos que él fue, y mantuvimos el posicionamiento público durante toda la primera vuelta. Pero creo que hay que saludar el reportaje de Folha, un reportaje periodístico serio, con fundamento, de la periodista Patrícia Campos Mello, y aprovecho la ocasión para repudiar los ataques, las ofensas que ella ha sufrido en las redes sociales por los partidarios de Jair Bolsonaro.

¿Cuál es su evaluación de la cobertura de los grandes medios en estas elecciones?

Una parte de los grandes medios que cree que Jair Bolsonaro va a ganar las elecciones ya está haciendo negociaciones con él. Sólo eso puede explicar la completa falta de repercusión de un escándalo tan grave como el que se ha divulgado, donde están en juego dos delitos electorales. El crimen de caja dos, que es la utilización de recursos no contabilizados provenientes de empresas privadas, que están prohibidas de financiar campañas electorales en Brasil. Es decir, no se trata sólo de recursos no contabilizados, ni siquiera podrían ser repasados ​​para la campaña. Y hay un segundo crimen que es el disparo de mensajes de Whatsapp con la compra de datos de las personas. Entonces habría que exigir un juicio serio y duro, la casación de la lista electoral de Jair Bolsonaro. Pero eso fue tratado como un mero incidente electoral por los medios, cuando fue tratado.

Independiente de quien gane las elecciones,  ¿cuál es su evaluación de cómo será el próximo período de lucha política para los movimientos populares, con esta nueva composición del Congreso?

Estaremos en las calles y la resistencia. En nuestro vocabulario no existe la palabra cobardía. Nosotros no vamos a retroceder, independientemente de cuál sea el resultado del próximo día 28. Vamos a trabajar durante estos próximos días para que Fernando Haddad sea electo y que la gente logra derrotar el proyecto del atraso, representado por Bolsonaro. Pero, independientemente de eso, en lo que dependa de nosotros, los movimientos sociales brasileños, van a estar en las calles, defendiendo nuestros derechos, levantando la bandera de la democracia y construyendo y fortaleciendo nuestro proyecto. No podemos dejarnos intimidar por aquellos que intentan, en el grito o en la violencia, silenciar a las personas o bloquear la lucha social. Vamos a seguir luchando.

Después de las elecciones, si el candidato que usted apoya gana,  ¿usted asumiría algún cargo en un eventual gobierno de Fernando Haddad?

Esto no está en discusión. Este debate no se ha hecho en ningún espacio. “Yo fui candidato a presidente de la República como parte de un proyecto político, un proyecto de izquierda, con varios actores involucrados, en una alianza que involucró al PSOL, el PCB, el Midia Ninja, el MTST, el movimiento indígena, la Intersindical, un conjunto de movimientos sociales, de juventud y diversos otros que estuvieron juntos con nosotros en ese proceso. Y al final de las elecciones, vamos a definir los rumbos que esa alianza va a tomar. Hasta aquí, en ese momento, nuestra preocupación fundamental es la de derrotar a Jair Bolsonaro y preservar la democracia en el país.

Edición: Tayguara Ribeiro | Traducción: Resumen Latinoamericano