Salud

Campaña contra el racismo en el sistema público de salud es olvidada por Ministerio

A mas de un año del lanzamiento de la campaña "No te quedes en silencio", no hay datos cerca de su eficiencia

Saúde Popular

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En Brasil, el 60% de las muejres que mueren en situación de parte en el sistema único de Salus, son negras / Reproducción

La campaña “No te quedes en silencio”, creada por el Ministerio de Salud de Brasil como forma de combate al racismo en el Sistema Único de Salud (SUS), parece no tener efectividad. A más de un año de su lanzamiento, desde el portal brasileño Saúde Popular fuimos a procurar al Ministerio, pero no fue posible acceder a ningún tipo de levantamiento sobre las denuncias realizadas o medidas para hacer frente al tema.

Bajo el slogan “Racismo hace mal a la salud, Denuncie”, la campaña coloca a disposición de la población el “Dizque Salud 136”, para que las personas denuncien casos de discriminación racial sufridos en el sistema público de salud. La defensora general del Ministerio, sin embargo, no posee ninguna área especifica donde sistematizar este tipo de queja, lo que “dificultaría el mareamiento de esos datos”, según la accesoria.

En Brasil, de acuerdo con el gobierno federal, el 60% de las muertes de madres que dieran a luz en los hospitales del SUS ocurrieron entre mujeres negras y 34% entre blancas. En la primera semana de vida, la mortalidad también es mayor entre niñas negras –47% de los casos–, mientras que entre las blancas son de 36%. Además, son innumerables los relatos de mujeres negras que son maltratadas o que simplemente no recibieron el tratamiento adecuado.

“Tuve un embarazo de riesgo. Quedé 45 días internada en el Hospital de Clínicas hasta mi hijo nacer. Sentía que era tratada diferente de las otras pacientes. Sentía fuertes dolores y era ignorada. El día del parto, el medico intentó introducir el parto normal, mismo teniendo diabetes e hipertensión. Mi hijo estaba con el cordón umbilical enroscado en el cuello y fue necesario hacer una cesárea que duró 12 horas. En aquella época yo no entendía, pero hoy sé que el problema era mi color”, recordaba la estudiante de Trabajo Social, Fernanda Gomes.

Lo que más marcó a Fernanda durante el nacimiento de su hijo fue justamente la indiferencia como fue tratada por los funcionarios del hospital y los comentarios realizados en relación a sus características físicas. Ella cuenta que siempre que reclamaba de dolor o cuando el medico alertó sobre la imposibilidad de realizar un parto normal, fue sorprendida por frases como “tu eres negra, negras aguantan todo” e “mira su tamaño, sus caderas son grandes, tu aguantas.”

“Ellos miran para nosotras, para nuestra color, y creen que nosotras siempre podemos esperar más. Fueron muchas cosas que me hicieron mal en el día de mi parto. Las enfermeras casi nunca atendían mis llamados y, cuando lo hacían, era con mucha mala voluntad. Yo siempre fui gorda, y ellos me miraban, negra y gorda, y pensaban que yo no tenia el derecho a sentir dolor”, relata la estudiante.

Herencia esclavista

Para la fundadora del Instituto Odara y especialista en salud de la mujer negra, Emanuelle Goes, el problema del racismo en el sistema de salud es institucionalizado y está entramado en la herencia esclavista.

“Las mujeres negras aún son vistas como eran en el período de la esclavitud, apenas como mano de obra. Las personas aún creen que somos más animales que gente. Somos colocadas como sub-humanas, que soportamos más que los humanos”, cree Emanuelle.

Ella recuerda también que las embarazadas negras tienen menos acceso al [examen] prenatal que las blancas, ya que entre las primeras, el 70% dicen tener al menos seis consultas en este periodo –numero preconizado por el ministerio de Salud–, mientras que entre las blancas, el 85% reportan el mismo número de consultas. Las negras aun encuentran tres veces mas dificultades al recurrir a la atención pos-aborto de que las mujeres de piel blanca.

“Si hay un mecanismo antirracismo, él tiene que garantizar la información sobre la cuestión racial y el registro. Eso no sucede. Las cosas están estructuradas y no están dispuestas a cambiar su modelo. Precisamos encontrar mecanismos de implantación de la política, porque ella está en el papel, pero la gente no consigue ponerla en práctica”, lamenta la especialista.

Mirada institucional

En nota, el Ministerio de Salud afirma que “comprende el racismo como un importante determinante social en la salud que impacta directamente la calidad de la atención ofertada a la población negra”. Y que también no es posible atribuir exclusivamente a la campaña “No te quedes en silencio” los cambios en la atención dirigida a los negros en el servicio del SUS.

Para eso, el ministerio desenvolvería otros proyectos, como el curso a la distancia sobre salud de la población negra, volcado a los profesionales de salud que actúan en la Atención Básica.

Existen también Comités Técnicos de salud de la población negra, con representación de la sociedad civil organizada y movimientos negros. Y, por fin, un incentivo a los proyectos que apuntan directrices para la ejecución y readecuación de procesos de gestión y atención con vistas a la reducción de las desigualdades étnico-raciales.