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Lúcia Udemezue: una mujer negra en movimiento

Cientista social, productora y activista en el área de derechos humanos, Lúcia trabaja género, raza y población migrante

São Paulo (SP),
“El cuerpo de la mujer negra aún no tiene un lugar en esta sociedad”, afirma Lúcia / Norma Odara

Diferente de la mayoría de las familias negras brasileñas, Lúcia sabe exactamente en cuál parte del continente africano están arraigadas sus raíces. Su nombre completo es Lúcia Chivee Ijeoma Udemezue, es de origen nigeriana.

Desde temprano ella percibió diferencias en su afro-descendencia. De un lado, los orígenes negros de su ala materna marcados por el estigma de la esclavitud. Del otro, padre nigeriano, proveniente de una importante familia de etnia Igbo, pueblo del sudeste de Nigeria. “Esa unión me fortaleció, me hace ver con más clareza las discusiones sobre la cuestión racial y como se da el tránsito de los negros pos-diáspora, las idas y venidas de la población inmigrante y negra”, cuenta Lúcia.

De su madre también heredó la actuación en el área cultural, en especial en la valorización de la cultura negra. Lúcia participa de diversos proyectos junto a Danna Hil, cantora y psicóloga; Nina Vieira, diseñadora y fotógrafa; y Jully Gabriel, periodista y productora cultural. Ellas integran el colectivo “Manifiesto Crespo”, que taza la discusión de la figura de la mujer negra y tiene como puerta de entrada la cuestión del cabello. “El cuerpo de la mujer negra aún no tiene un lugar en esta sociedad”, afirma.

Inmigrantes

Formada en Ciencias Sociales en la Pontificia Universidad Católica (PUC), Lúcia siempre se dedicó a las mujeres negras, en especial, a las inmigrantes. “Hubo un momento en que la comunidad nigeriana estaba en una situación de vulnerabilidad muy grande, sin referencias de donde reportar casos de abusos por parte del Estado. A partir de eso pasé a hacer ese puente y proponer esa reflexión de la necesidad de políticas públicas especificas”, recuerda.

Para ella es importante que los inmigrantes no sean recibidos apenas por la Policía Federal, sino por otras instituciones del Estado para poder fortalecer la ciudadanía de esas personas. “Tuvimos un salto con la creación de la coordinación de políticas para inmigrantes en la intendencia de São Paulo, ahora el desafío es refinar un recibimiento más digno de las mujeres negras, principalmente haitianas y africanas, organizarlas y fortalecerlas porque la red de protección aun es bien frágil para esa población”, opina.

Unión

Se mujer, negra e inmigrante trae opresiones pautadas en el racismo, machismo y xenofobia. Lúcia exalta la importancia de las incorporación de ese último tema por las mujeres negras organizadas. “Precisamos comenzar a abarca e incluir a las mujeres negras inmigrantes en la pauta”, considera.

Además del “Manifiesto Crespo”, Lúcia hace pate del grupo “oda de Mãe Preta” que promueve encuentros para discutir la maternidad activa negra. Madre de MitzRael, de 3 años, ella considera esos espacios de intercambios esenciales para el fortalecimiento de madres, niños y niñas negras. “Roda” fue creado por Lúcia, Nina Vieira, la blogger Ana Paula Xongani, la socióloga Taisa Souza y la artista plástica Renata Felinto.

Voces negras

El día 25 de julio, Día Internacional de la Mujer Afro-latina-americana y Caribeña es considerado por ella un momento de celebración. “Nuestras más viejas resistieron a la opresión y al racismo y, al mismo tiempo, aún tenemos que luchar para que se reconozca que la mujer negra sustenta toda la lógica de la sociedad que hoy tenemos. Precisamos de reconocimiento y reparación”, afirma.

La popularidad de las voces negras ganaron espacio, insiste Lúcia. “Veo una serie de acciones y publicaciones de mujeres negras, poetisas, escritoras, pautando periódicos y revistas. Es importante la osadía de colectivos como `Louva Deusas´, discutiendo la sexualidad de las mujeres negras en la literatura periférica, como algo que da fuerzas al movimiento de las mujeres negras en la ciudad”, finaliza.

Traducción: María Julia Giménez