Golpe

La Fundación Brasileña del Indio recibirá el menor presupuesto de los últimos 10 años

Según la propuesta lanzada por el gobierno Temer, la fundación no podrá garantizar sus funciones mínimas

São Paulo (SP)

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“Colocar a la Funai en estado vegetativo y matarla por estrangulamiento presupuestario es parte de la estrategia del gobierno ruralista”, dijo el Cimi / Foto: Danilo Ramos/RBA

La propuesta presupuestaria para el 2017 enviada por el gobierno no electo de Michel Temer (PMDB) al Congreso Nacional establece la menor inversión para la Fundación Nacional del Indio (Funai) en los últimos diez años: R$ 110 millones [US$ 34 millones].

En 2007, el valor aprobado fue de R$ 120,4 millones [US$ 37 millones]. Considerando la inflación acumulada (60,88%), la perdida presupuestaria en la última década será de por lo menos el 70%. El plazo para que los diputados y senadores presenten enmiendas al presupuesto es hasta el día 20 de este mes.

Con el presupuesto reducido, la Funai no dejará de existir, pero perderá las condiciones mínimas para dar continuidad a las actividades institucionales básicas, según declaró en nota el Consejo Indigenista Misionario (Cimi).

Entre ellas, la creación de Grupos de Trabajo (GTs) para identificar y delimitar tierras indígenas, indemnizar a ocupantes de buena fe de tierras demarcadas, protección de tierras contra invasores, presencia de servidores junto a las comunidades indígenas atacadas por milicias armadas e inversiones en las tierras demarcadas.

La caída de los recursos queda aún más evidente en comparación con el presupuesto aprobado en el 2013, que fue de R$ 194 millones [USD 60 millones ]. “El valor en cuestión, es insuficiente, y coloca al órgano indigenista en insolvencia financiera caso no se reciban suplementos en los próximos periodos”, afirmó el Cimi.

El órgano teme que, al tramitarse en el congreso, el presupuesto se reduzca aún más, como ocurrió en 2016, cuando los recursos destinados para la Funai sufrieron un corte de R$ 38 millones [US$ 11 millones]. La propuesta inicial, que era de R$ 150 millones [US$ 46 millones], fue dilapidada y aprobada con R$ 112 millones, una reducción del 37, 67% en comparación con el presupuesto del 2015.

“Como queda evidente, colocar a la Funai en estado vegetativo y matarla por estrangulamiento presupuestario es parte de la estrategia del gobierno ruralista, de atacar los derechos indígenas en curso en el país”, dijo la organización.

La situación debe agravarse caso sea aprobada la Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) 241/2016, que congela por 20 años los gastos públicos en diversas áreas, como salud y educación. Con la medida, “el presupuesto de la Funai quedará estancado en un punto extremadamente bajo por los próximo 20 años, lo que llevará a una inexorable asfixia”, prevé el Cimi.

“Como sabemos, el resultado de todo eso es el agravamiento de la situación de demandas contenidas, de conflictos y de violencia contra los pueblos indígenas en Brasil”, dijo el Cimi. “La responsabilidad del gobierno brasileño y del Congreso Nacional, en este contexto, es directa e intransferible. A los pueblos indígenas les compete urgente y necesariamente la tarea de incidir políticamente con el objetivo de revertir el cuadro tenebroso construido por el golpismo ruralista contra sus futuras generaciones”.

Traducción: María Julia Giménez