Dictadura

Apología a la intervención militar en Brasil es ilegal, dicen especialistas

El General del Ejército Romulo Bini Pereira publicó en el diario Estado de S. Paulo una defensa al ingreso de las FFAA

Brasil de Fato | São Paulo

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Joven es perseguido por policías durante una manifestación estudiantil en la dictadura militar brasileña / Evando Teixeira

El último jueves (15), el diario brasileño O Estado de S. Paulo publicó un artículo escrito por el General del Ejército y ex jefe del Estado Mayor del Ministerio de Defensa, Romulo Bini Pereira, en el cual él afirmó que, caso el clamor popular crezca, las Fuerzas Armadas podrán intervenir nuevamente en la política de Brasil.

El artículo y la decisión de su publicación vienen siendo criticadas por los sectores progresistas de la población, que consideran al contenido un ataque a los derechos democráticos conquistados por la Constitución Federal de 1988, con el fin de la dictadura militar en el país.

Bajo el título “Alertar es preciso (2)”, el artículo hace referencia a un texto homónimo, también escrito por el General, publicado en noviembre del 2015, en el mismo periódico. Mientras el texto del año pasado Pereira destaca el papel secundario que las Fuerzas Armadas asumieron en el país después de la democratización, utilizando expresiones como “izquierdopatía” para agredir a aquellos que critican a la institución militar, y finalizando con un “alerta” al lector delante de un contexto nacional en que los líderes políticos demostraron incapacidad de gestionar el país; en el texto de este año, el General deja en claro su opinión sobre una posible nueva intervención militar.

“Si el clamor popular alcanza relevancia, las Fuerzas Armadas podrán ser llamadas a intervenir, inclusive en defensa del Estado y de las instituciones. Ellas serán la última trinchera defensiva de esta temible e indeseable ‘caída en el barro’. No es apología ni embusterías. Por eso, repito: alertar es preciso”, afirmó, en la conclusión de su artículo mas reciente publicado en el periódico Estado de S. Paulo.

Para el psiquiatra Paulo Sampaio, presidente del Grupo Tortura Nunca Mais – organización que defiende los derechos humanos, formada por militantes de izquierda revolucionaria que combatieron a la dictadura y por familiares de víctimas de la represión de aquel período –, los artículos del General son una falta de respeto a los que participaron de esa resistencia.

“Me parece un absurdo que la prensa que ya auxilió en la época de la dictadura vuelva a hacerlo sin el menor sentimiento de pudor, sin respetar el dolor de los otros. Muchos murieron, muchos fueron torturados. Es como si nosotros no somos gente, todas las mujeres que fueron presas, torturadas y abusadas. La derecha no aceptó la tentativa de retornar a la democracia”, denunció.

Inconstitucionalidad

En la opinión del abogado Lúcio França, militante y miembro de la dirección de Tortura Nunca Mais, el simple posicionamiento de un militar por una nueva intervención es ilegal. “Eso es totalmente inconstitucional, es un golpe. Ellos no pueden defender la intervención militar en un Estado Democrático de Derecho, porque estarían repitiendo lo que fue hecho en 1964”, dijo.

França explica que “ese General está fuera del orden, porque, en primer lugar, las funciones de las Fuerzas Armadas envuelven la garantía de seguridad nacional en situación de amenaza al territorio por fuerzas extranjeras, lo que no es el caso. No estamos en términos de calamidad pública. Es contradictorio, porque el Ejército, de cierta forma, apoya a este gobierno ilegítimo, con un Ministerio de Defensa apoyado por los militares. Grupos militares fueron a las calles a pedir la salida de Dilma”.

Para él, sin embargo, no existe un clima político para que ocurra una intervención militar. “A pesar de todo lo que Brasil está atravesando, la población no quiere eso. Es una visión de una minoría de extrema derecha, que no representa ni el pensamiento de las Fuerzas Armadas y de los movimientos de derecha. Es un pensamiento aislado de un General que quiere desencadenar ese clima. Hoy la población no dejaría, las personas que lucharon en aquella época, lucharían nuevamente”, ponderó.

Papel de la prensa

Según el profesor del departamento de Historia de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP), Luiz Antonio Dias, la fabricación de un supuesto clamor popular por la intervención militar es una de las herramientas responsables por el golpe de 1964 en Brasil.

“El periódico Folha de São Paulo publicó el día 31 de mazo de 1964 un cuaderno especial llamado ‘64, Brasil Continúa’, con 44 páginas de empresas anunciando mejoras para Brasil. El golpe militar fue tan sólo en la madrugada del día 1 de abril. Quien leyó el periódico con anticipación, no debe haber entendido nada, porque no se trataba de una fecha importante. Sin embargo, la impresión que dejaron, es que con esa publicación estaban preparando al lector para afrontar el nuevo período que se abriría con el golpe militar; es decir, estaban formando opinión pública, Ese General que escribió el año pasado, mostrando que la situación estaba caótica, y que apenas las Fuerzas Armadas pueden salvarnos, básicamente esta haciendo lo mismo”, apuntó.

Dias es investigador de dos vehículos de prensa y su participación en el golpe de 1964, y cree que el actual sentimiento proyectado por los grandes medios de comunicación es muy parecido con aquello que hicieron durante el período anterior al golpe militar. “Hace un año, yo diría que creer en una nueva intervención militar era una tontería, pero de la forma como las cosas van, ya nada me asusta. Podemos percibir en este final de año un bombardeo de noticias denunciando a los políticos que pueden compartir en la elección presidencial del 2018. Hoy, en Folha salió un especial sobre los candidatos citados en las declaraciones [premiadas sobre casos de corrupción]”, observó.

“Hay un clamor muy grande en torno a la casería de corruptos, y van surgiendo héroes, como [Sergio] Moro [que dirige judicialmente la Operación Lava Jato, que investiga corrupción en la Petrobras], que a pesar de estar ligado al Judicial, ejerce un papel policial. Eso refuerza un discurso de intervencionismo militar. Saltar del Poder Judicial para las Fuerzas Armadas no sería muy difícil si la prensa logra vender esa idea de que vivimos un caos sin salida, que podría ser salvado por una intervención militar supuestamente transitoria (el mismo discurso de 1964), que promoviese la limpieza y propusiese nuevas elecciones en el 2018”, continuó.

Mea Culpa

En relación a la actitud de Estadão, el profesor Luiz Antonio Dias destacó, además, el posicionamiento del periódico sobre la dictadura militar, reiterando que hasta hoy no utiliza el termino “golpe de estado” para referirse a lo sucedido en 1964. “Yo escribí un artículo en el 2014, a los 50 años del golpe, analizando el ‘Mea Culpa’ que Estadão y otros vehículos de comunicación realizaron sobre su participación en la dictadura, y percibí que es muy a medias tintas. Estadão ni siquiera habla de ‘golpe de 1964’, y lo llama como ‘movimiento’, y afirma que lo apoyó porque ‘tenía que ser realizado’. Ese término le tira un poco el peso, hasta porque, en los años 1980, el periódico utilizaba el término ‘revolución de 1964’”, explicó.

“En este momento son básicamente los mismos actores responsables por lo que esta sucediendo en el país, la prensa continua minando el gobierno. En 1965, datos de Ipobe mostraban que el 70% de la población apoyaba las reformas y el gobierno de João Goluart [presidente derrocado tras el golpe del ‘64], pero la investigación nunca fue divulgada. Es interesante destacar los discursos de los militares, hoy en la reserva, que dicen que hicieron lo que hicieron en 1964 porque el pueblo pedía, y que si alguien tiene duda de eso basta mirar lo diarios de la época. Entonces, ellos usaron la prensa como un termómetro, y es más o menos eso que el General Romulo presenta”, concluyó el profesor.

Según Lúcio França, el papel del Estadão está basado en la repercusión y sus consecuencias financieras. “Yo creo que el Estadão es un diario extremadamente conservador, e infelizmente le da voz a esas personas y crea ese espacio, así como lo hicieron con Bolsonaro y pastores evangélicos de la política. Son personas que traen apenas repercusión mediática, porque contextual y políticamente eso es imposible de suceder. Creo que él esta tirando esas ideas para ver la reacción del pueblo sobre algo que es inconstitucional y antidemocrático. La experiencia latinoamericana de las intervenciones militares nos muestran que esa nunca será la solución”, finalizó.



Traducción: María Julia Giménez