DERECHOS

Conozca cinco perversidades de la reforma laboral brasileña

Cambio en la ley dejará a las trabajadoras más vulnerables al acoso y a jornadas extenuantes

Rio de Janeiro

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Las mujeres serán las más penalizadas por la reforma laboral propuesta por el presidente golpista, Michel Temer / Fotos Públicas

En medio de denuncias de corrupción involucrando directamente al presidente ilegítimo Michel Temer (PMDB), el gobierno aprobó la reforma laboral, que quita derechos a los trabajadores para favorecer a los grandes empresarios. El proyecto de ley que cambió la Consolidación de las Leyes de Trabajo (CLT) fue aprobado el martes pasado (11) en en el plenario del Senado Federal. Mire lo que cambia en la CLT y como eso afecta la vida de las mujeres brasileñas.

1. Embarazadas y lactantes podrán trabajar en lugares insalubres. Mujeres embarazadas o que están amamantando ahora pueden trabajar en lugares insalubres de grado medio y mínimo. Solo permanece prohibido el grado máximo. En lugares insalubres, las trabajadoras tendrán contacto con productos químicos, agentes biológicos, radiación, exposición al calor, ambientes hospitalarios de riesgo, frío intenso y otros.

2. Acoso moral y sexual tiene costo acorde con la condición social de la víctima. En caso de que ese crimen sea cometido por el patrón, la víctima será indemnizada de acuerdo con el salario que recibe. Las trabajadoras que ganan menos serán más vulnerables. “Una gerente que fuera acosada ganará una indemnización mayor que la de una secretaria. Así, saldrá más barato acosar a las trabajadoras de base de la fábrica”, explica la senadora Gleisi Hoffmann.

3. Mujeres dejarán de tener derecho a descanso. La reforma revocó el artículo 384 de la CLT. En la práctica, acaba con el derecho de la mujer a descansar 15 minutos, como está previsto hoy, antes de comenzar una jornada extraordinaria, o sea, las horas extra. En el pasado, el Supremo Tribunal Federal (STF) decidió que ese dispositivo es constitucional debido a la doble jornada de trabajo de las mujeres.

4. Trabajo de 12 horas seguidas por día. El gobierno aprobó una medida que permite que el trabajador pueda tener una jornada de 12 horas y descanso de 36 horas, cuando la legislación brasileña establecía jornada máxima de 8 horas. Tomando en cuenta que el patrón tiene mucho más poder al momento de negociar, el trabajador queda expuesto a jornadas extenuantes que pueden comprometer su salud.

5. Trabajo intermitente. En este tipo de trabajo el empleado no tiene vínculo con la empresa, ni horario fijo, pero queda a disposición del patrón 24h por día y solo recibe pago por las horas trabajadas. Funciona así: cuando la empresa llama, la persona trabaja 4h. Si no lo vuelve a llamar, el trabajador solo recibirá pago por esas 4h. Y si la empresa no quiere más sus servicios no habrá rescisión de contrato, vacaciones, décimo tercero. Los sindicatos clasifican esta jornada como la "esclavitud del siglo 21".

Edición: Vivian Virissimo | Traducción: Pilar Troya