JUICIO

“Defender a Lula es defender la democracia brasileña”, dice senador brasileño

Roberto Requião dice que la operación Lava Jato colabora con "proceso de desnacionalización del país"

Brasil de Fato | Ciudad de Brasília, Distrito Federal

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El senador Requião ha sido una de las voces más importantes contra el golpe en Brasil / Geraldo Magela/ Agência Senado

El juicio al ex presidente Lula el próximo día 24 de enero en Porto Alegre, es un asunto que traspasa fronteras y posibilita una discusión más amplia sobre el juego político que cerca esta disputa judicial. Para el senador Roberto Requião (MDB-PR), incluir a la comunidad internacional en el debate es fundamental para Brasil. 

En esta entrevista, Requião critica lo que considera “desvíos” de la operación Lava Jato y defiende Lula como la única figura política capaz de estancar el retroceso que vive actualmente el país. 

Brasil de Fato: Usted lanzó recientemente una campaña internacional por elecciones libres y justas en 2018, lo que toca directamente el debate sobre la posible candidatura de Lula. ¿Por qué internacionalizar esta lucha?

Roberto Requião: Porque lo que está en juego en Brasil es la democracia, y la precarización de la democracia brasileña perjudica la democracia en el mundo. No estamos hablando apenas de la candidatura de Lula y del derecho del pueblo brasileño de elegir su destino económico, social, político, administrativo y al presidente de la República. Estamos hablando de precarización del proceso democrático por culpa de los intereses y el dominio del capital financiero mundial. 

Hablando sobre la Lava Jato, cuando la operación comenzó usted fue uno de los parlamentarios que la defendieron y hoy es uno de sus grandes críticos. ¿En qué momento comenzó a darle desconfianza?

Voy a cambiar un poco su pregunta. Yo no soy crítico de la Lava Jato; soy crítico de sus desvíos y de la sistemática dirección que tiene en determinado foco. Yo no le diría que la Lava Jato no reveló crímenes financieros que precisaban ser revelados, pero pasó a dirigirse a sectores de la política brasileña y del empresariado que defendían intereses nacionales y acaba sirviendo de pantalla para todo un proceso de desnacionalización del país. 

La Lava Jato insume hombres, horas, millones de reales para saber cómo es que Marisa (Marisa Letícia, la recientemente fallecida esposa de Lula) compró dos botecitos a pedal que deben haber costado una insignificancia. Después la Lava Jato hace la misma cosa, con mayores recursos, para saber si los constructores quisieron donar un apartamento, que terminaron no donando, por una serie de razones (una de ellas que Lula no aceptó), pero no toma ninguna iniciativa cuando el gobierno, en una medida provisoria, dona el pre-sal (la mayor reserva petrolera de Brasil) a las empresas extranjeras, acabando con el contenido nacional, flexibilizando el control del medio ambiente y exonerando de impuestos empresas que van a extraer un petróleo que era importantísimo para el desarrollo del Brasil. 

Entonces, la Lava Jato está encubriendo eso, desde el momento en que pone su foco en un apartamento miserable, un botecito insignificante, y no existe ninguna manifestación por parte de jueces, promotores, policías federales, ni de sus combativas asociaciones.

¿Por qué usted señala que habría intereses internacionales en el abuso de poder practicado por algunos sectores del Poder Judicial?

Esa investigación de la Lava Jato está dando cobertura a la entrega del país. Es una narrativa que criminaliza al conjunto de la política brasileña, de todos los partidos, criminaliza el Estado y las empresas públicas de una forma totalmente irracional. Por ejemplo, colocaron a subasta tres hidroeléctricas en Minas Gerais porque el Estado no tienen condición de operar una empresa y fueron vendidas para tres estatales: una china, una francesa, y una italiana. Eso es una contradicción.

¿Qué significado puede tener la presencia masiva de partidarios del ex presidente en la movilización que va a ocurrir en Porto Alegre el día 24?

Es una movilización por la democracia brasileña, por el derecho de la población a elegir el modelo económico, social, administrativo y político para vivir. Es el reconocimiento también de que, en este momento, la figura de Lula es la que viabiliza, por su prestigio, por sus políticas sociales, un corte en este proceso entreguista que Brasil está sufriendo.

Entonces, su participación en el proceso electoral es muy importante. De Lula con sus errores, con sus aciertos, con la experiencia que adquirió y con una propuesta extraordinariamente clara, que se consolida en una frente única de defensa del Brasil. 

Lea la entrevista en Portugués.

Edición: Beatriz Pasqualino | Traducción: Marcelo Aguilar