Justicia?

¿Cómo se estructura el Poder Judicial en Brasil?

El factor determinante es el acceso a las carreras jurídicas

Brasil de Fato | Ciudad de Brasília (DF)

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Suprema Corte de Brasil, en la capital federal / José Cruz/STF

El juicio a Lula en el ámbito de la Operación Lava Jato en Brasil y otros casos judiciales de esta operación son asuntos recurrentes en los medios brasileños e internacionales. Para todos aquellos que no están familiarizados con temas relacionados a órganos, instancias y jueces, Brasil de Fato elaboró esta simple y rápida explicación sobre cómo se estructura el poder judicial en Brasil. 

La primera gran división en la estructura del poder judicial brasileño es entre la jurisdicción común y la jurisdicción especial. La primera trata de los casos civiles y penales, entre otros. Y en la jurisdicción especial están la jurisdicción militar, la jurisdicción electoral y la jurisdicción laboral. Por ejemplo, el proceso contra Lula relacionado al caso del "apartamento triplex" es un proceso penal, pero la decisión sobre la candidatura de Lula a la presidencia del país, con base en la Ley de Ficha Limpia, corresponde a la jurisdicción electoral.

En la jurisdicción común hay una importante división: el fuero local y el fuero federal. Grosso modo, se define la competencia entre ellas según los implicados en cada caso o en relación a los tipos de crímenes. Un ejemplo: la Operación Lava Jato se inició en el fuero federal por tratar sobre crímenes contra el Estado.

Se puede dividir todas las ramas del Poder Judicial en tres escalones: en el primer escalón están los juzgados, órganos integrados por los jueces; en el segundo escalón están los tribunales de apelación, donde actúan los jueces de apelación; por último, en el tercer escalón, están los tribunales superiores.

Para aclarar mejor, consideremos el caso de la jurisdicción común. En la base están los jueces. Después, en la segunda instancia, están los Tribunales de Justicia (TJ) en la esfera local (en cada uno de los estados) y los Tribunales Regionales Federales (TRF) con los jueces de apelación. El Supremo Tribunal de Justicia (STJ) y el Supremo Tribunal Federal (STF) son los tribunales superiores.

Independientemente de tratarse de jurisdicción común o especial, el Supremo Tribunal Federal (STF) está en la cúspide del modelo judicial brasileño y es responsable por la interpretación de la Constitución, es decir, representa la última instancia.

Volviendo al ejemplo del proceso contra Lula en la Operación Lava Jato, un juez de primera instancia, el juez Sergio Moro, de la ciudad de Curitiba en Paraná, emitió su sentencia, o sea, su decisión individual sobre el caso. Se puede apelar la decisión del juez de primera instancia en los tribunales, que emiten las sentencias de segunda instancia. 

En el caso de Lula el nuevo juicio tendrá lugar en el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF-4), localizado en la ciudad de Porto Alegre, en Rio Grande do Sul (región sur del país). Los órganos superiores, en los que se puede apelar la decisión del tribunal de segunda instancia, son el Supremo Tribunal de Justicia (STJ) y el Supremo Tribunal Federal (STF).

¿Quiénes son los jueces?

En Brasil no hay elecciones para elegir a los jueces. Ellos son seleccionados a través de concursos públicos. Como los sueldos de los jueces están entre los más altos en el país - aproximadamente diez veces mayores que el salario mínimo y muchas veces por encima del límite legal - las vacantes para juez atraen a los graduados en derecho de las universidades renombradas del país. Como las universidades son elitistas, ingresan en la carrera los hijos de las clases más altas.

Los jueces de apelación - integrantes de los tribunales de segunda instancia - son nombrados por el Presidente de la República o por los gobernadores a través de listas elaboradas por los tribunales - en la mayoría de los casos - o por el Ministerio Público (MP) y por la Orden de Abogados de Brasil (OAB).

Los ministros del Supremo Tribunal de Justicia son elegidos entre los jueces del Tribunal de Justicia, los Tribunales Regionales Federales y a través de nominaciones del Ministerio Público y de la OAB. Y entonces la Presidencia de la República presenta los nombres ante el Senado Federal para que los apruebe.

En el caso del Supremo Tribunal Federal no hay envío de listas por parte de ninguna entidad. Los Ministros son elegidos directamente por el presidente de la República y aprobados por el Senado.

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Edición: Vivian Fernandes | Traducción: Luiza Mançano