Reporte

Elecciones en Bolivia | Encuesta señala estrecha votación en reducto de la oposición

El presidente Evo Morales sólo tiene tres puntos menos que Óscar Ortiz en Santa Cruz de La Sierra

Brasil de Fato | Santa Cruz de La Sierra (Bolivia)

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El candidato presidencial Óscar Ortiz nació en Santa Cruz y representa a los sectores de ganadería y producción de soja / Daniel Giovanaz

Para participar en cualquier conversación sobre política en el centro de Santa Cruz de La Sierra, en Bolivia, uno debe familiarizarse con dos términos: “cambas” y “collas”. Muchas veces aquellos que se consideran miembros del primer grupo se refieren al segundo de manera negativa, con connotaciones racistas y clasistas.

Para los cambas – habitantes de esta región – los collas son los que provienen de La Paz, Cochabamba y Oruro, por ejemplo. Son indígenas y mestizos de las llamadas "tierras altas", de los Andes, y son despreciados por algunos cruzeños.

No es casualidad que Santa Cruz sea un reducto de oposición al actual presidente Evo Morales, descendiente de quechuas y aimaras, nacido en el departamento de Oruro y que emergió en la vida pública como líder de los cocaleros en Cochabamba.

Sin embargo, la encuesta más reciente del instituto IPSOS ha demostrado que el rechazo a Morales en el departamento de Santa Cruz es menor que en otros años. El presidente actual tendría un 24% de la intención de voto en la región, lo mismo que el expresidente Carlos Mesa, y tres puntos menos que el senador "camba" Óscar Ortiz. Tomando en cuenta la curva de crecimiento y el margen de error, se puede predecir un empate técnico o inclusive una victoria del Movimiento al Socialismo (MAS).

No sería inaudito. En 2014 Morales ganó con un 49% de los votos en Santa Cruz – aunque en aquél momento no hubiera el impacto negativo de su derrota en el referéndum sobre la una nueva reelección, ni tampoco había un candidato opositor que representara tan explícitamente los empresarios locales, como lo hace Órtiz en 2019.

Hay algunas explicaciones para la popularidad de Morales en la región, pese a los prejuicios regionales. Primero hay que tener en cuenta los movimientos migratorios cada vez más intensos de los campesinos indígenas de la región andina a las llamadas "tierras bajas". Santa Cruz está dividida en doce anillos concéntricos, y los indígenas predominan en la periferia, desde el cuarto hasta el duodécimo anillo.

También hay que considerar los esfuerzos de Morales para pacificar la región, que casi se separó de Bolivia en 2009 en reacción al proceso que aseguró una Constitución más inclusiva para Bolivia, convirtiéndola en Estado Plurinacional.

Además de los más de 100 artículos de la Carta Magna que han sido reescritos o eliminados, hay un esfuerzo muy visible por parte del gobierno para evitar conflictos con productores ilegales de soja transgénica y las cooperativas mineras de oro, que se comportan como empresas capitalistas y pagan mucho menos impuestos.

Paralelamente a este juego político, las condiciones de vida en la ciudad mejoraron. Hace catorce años había diez edificios de más de cuatro pisos en Santa Cruz; hoy hay más de 200. El mercado inmobiliario refleja una economía en constante crecimiento gracias a los incentivos para el agronegocio y el extractivismo.

En el país que batió récords mundiales de golpes de Estado entre los siglos 19 y 20, el MAS ha alcanzado un nivel impensable de estabilidad política y económica. Por supuesto que parte de las oligarquías de la región, incluso terratenientes brasileños, no tolera a Evo Morales. Aun así hay evidencias de que el aspecto económico tiende a predominar sobre los prejuicios étnicos en las elecciones del próximo domingo (20).

Edición: Luiza