entrevista

¿Qué sigue después del golpe en Bolivia?

Marco Teruggi habla sobre el acuerdo para realizar elecciones en Bolivia y las implicancias del golpe para el continente

Bolivianos marchan con ataúdes de los asesinados por las fuerzas de seguridad para denunciar las masacres / Peoples Dispatch

Ya pasaron más de dos semanas desde el golpe de estado que derrocó al Presidente Evo Morales y al vicepresidente Álvaro García Linera. Desde entonces, miles de trabajadores y trabajadoras y personas indígenas en Bolivia han estado resistiendo en las calles al golpe y al gobierno ilegitimo de Jeanine Áñez.

La respuesta de las Fuerzas Armadas de Bolivia y la Policía Nacional ha sido de violencia y represión. Más de 30 personas han muerto en las protestas, más de 800 fueron heridas y 1150 fueron detenidas, de los cuales 53 permanecen en esa situación.

El lunes por la noche, anunciaron un nuevo acuerdo entre el gobierno de facto de Áñez y los legisladores del Movimiento al Socialismo (MAS) para realizar elecciones en el país en un plazo de 4 meses.

El portal Peoples Dispatch conversó con Marco Teruggi, un sociólogo y periodista argentino que estuvo en Bolivia varias semanas antes y después de las elecciones realizadas el 20 de octubre, para poder comprender el acuerdo logrado sobre elecciones y el estado de resistencia en el país ahora.

Peoples Dispatch: Pues empezando con lo último…¿Qué opina usted del acuerdo que hizo el MAS con el gobierno de facto de Jeanine Áñez? ¿Tenían otra opción? ¿Había suficiente fuerza en las calles y en la Asamblea para lograr otra cosa?

Marco Teruggi: Lo primero es tener presente lo que diríamos la ingeniería del golpe de Estado, su plan, contempló desde el principio una salida electoral, es decir un momento electoral, de legitimación. Si uno tuviera que ordenarlo en pasos, hay un primer paso que es el derrocamiento, un segundo paso que es la conformación de un gobierno de facto, todo acompañado por persecuciones, represiones y masacres. Un tercer momento que es el llamamiento a elecciones y el cuarto momento el que se dará que será las elecciones como tales.

Entonces eso siempre estuvo planteado en esa ingeniería, nunca se trató de un golpe de Estado como en tiempos anteriores en donde asumen un gobierno de facto por tiempo indeterminado, sino que justamente parte de su presentación fue mostrarse a si mismo como si fuera un proceso democrático, reconocido internacionalmente bajo condición, o bajo el formato de luego de ir a elecciones.  Esa fue un poco la mecánica del golpe.

Entonces siempre estuvo previsto eso, la pregunta era en qué momento, con qué condiciones, tanto para los golpistas como para quienes van a enfrentar. Entonces en ese sentido estaba el asunto en el parlamento, después legislativo, en donde tiene mayoría el Movimiento al Socialismo que finalmente y como lo venían anunciando, dieron digamos la firma para un acuerdo de ley para que se haga una elección, y ahí no se reconoce los resultados del 20. O sea las elecciones del 20 de octubre quedan así anuladas. Yo creo que digamos así como estaba claro que la estrategia golpista era una resolución electoral para legitimarse, también desde muy temprano se vio que la estrategia de los legisladores del MAS iba a ser de viabilizar esa elección en las condiciones menos desfavorables posible. o sea que se pudiera presentar el MAS, lo que están logrando, con garantías para Evo, no para presentarse, sino para que no haya una persecución judicial política, o político-judicial. Y con un repliegue de los militares, que regresen a los cuarteles, y que se saque el decreto que los exime responsabilidad penal en las operaciones de "restablecimiento del orden".

Entonces en el fondo no sorprende que el MAS haya dado el Sí , para la elección, porque un poco lo planteado, sacar a Áñez, vía la presión callejera, en todo caso la calle condiciona la estrategia inicial del golpe. Entonces eso primero es muy importante tener un cuenta porque si no, uno podría pensar que el MAS planteó un cambio de táctica, de estrategia. Pero no, siempre fue la salida electoral, y en todo caso, la calle fue un componente fuerte para acelerar ese proceso para ambos lados.

Ahora bien me parece muy grave que tampoco hubo una estrategia articulada de resistencia al golpe, se articuló mínimamente en el poder legislativo, hubo movimientos presionando en la calle, pero no había una coordinación de un espacio de resistencia. Había movimientos, levantamientos, masacres, pero no una hoja de ruta por los tiempos y por dificultades y debilidades en el proceso de cambio. incluso mientras el MAS firma el acuerdo, digamos en simultáneo hay varios movimientos que se sientan a dialogar con el gobierno de facto, y el último paso fue lunes a la noche por ejemplo la Central Obrera Boliviana, firma un acuerdo con el gobierno de facto, por lo tanto esa embocadura estaba prevista entonces por ese lado me parece que se le hace malas condiciones de persecución, de asesinatos, de compañeros exiliados, pero no sorprende.

PD: ¿Qué significa que ni Evo Morales ni Álvaro García Linera pueden presentarse?

MT: Está claro que uno de los objetivos del golpe no solamente en la estrategia boliviana sino en general, en la estrategia de los países latinoamericanos es apuntar a la cabeza de los procesos de cambio. Eso se vio desde Lula en Brasil, hasta Correa en Ecuador hasta en este caso a Evo y García Linera. Por varias razones, no por el evidente rol que puedan tener en términos de factores aglutinantes, por el evidente rol en términos de liderazgo de los procesos, en este caso particularmente Evo, y porque también cuando se logra descabezar a la dirigencia del proceso, se abre diría que lógicamente un proceso de disputa entre los movimientos para ver quien pasa entonces a tener la conducción o la candidatura. 

Entonces es una figura que unifica, en gran parte como era Evo, al sacarlo y la pregunta es, que es como se arma una estrategia conjunta para las elecciones donde varios van a tener sus aspiraciones presidenciales entonces yo creo que estaba muy claro en la estrategia del golpismo, descabezar la dirigencia.

Igualmente me parece que tomando en cuenta el desgaste del proceso, el desgaste que se generó desde el referéndum del 2016, el desgaste por cómo se trabajó el manejo de resultados el 20 de octubre, la figura de Evo también tiene desgaste. Entonces más que una fuerza de Evo, yo diría que hay un rechazo al golpe de estado y una reafirmación de un sector de la población grande sobre la cuestión indígena, sobre la cuestión de clase, sobre la cuestión reivindicativa de los movimientos pero que no necesariamente tienen a Evo como centro de gravedad. Entonces todo eso se va a poner en marcha y en tensión y esperemos que haya una resolución unitaria para tener una respuesta en el cuadro electoral.

PD: Usted mencionó que lo que aconteció en Bolivia en las últimas semanas, culminando en ese acuerdo, efectivamente fue un experimento exitoso para el imperialismo norteamericano. ¿Qué lograron en estas semanas? ¿Qué significa esto para el continente?

MT: Bueno me parece que en primer lugar, señalar que quienes están detrás evidentemente son los Estados Unidos, detrás en la estrategia, en el financiamiento, en el tiempo, detrás de la OEA. Y el golpe de Bolivia, combina muchos golpes a la vez, combina lógicas del golpe que se utilizó en Paraguay, contra Lugo, antes en Honduras contra Zelaya, contra Dilma en Brasil, o sea esta secuencia de derrocamiento bajo la forma que sea posible o necesaria, transición, resolución electoral y relegitimación del gobierno que sigue.

Eso es un mecanismo que en este caso se aplicó en un tiempo muy rápido, donde además se combinó con elementos de las estrategias de violencia callejera empleadas en Venezuela y incluso hay una conexión directa entre actores concretos. Y si uno se pone a ver, en lo que se ha hecho es lo mismo que anuncia desde hace un año casi Guaidó cuando dice el cese de usurpación, el gobierno de transición y elecciones libres. Es casi una fórmula que en este caso de Bolivia se logró evidentemente.

Y es un acierto muy importante para Estados Unidos no solamente por lo que será Bolivia como espacio realineado y despojado, en caso de que gane el golpismo en las elecciones, sino porque demuestra que hoy hay capacidad para llevar adelante un golpe de Estado y que sea legitimado al nivel internacional. Si uno se pone a ver además de lo evidente de los Estados Unidos y Almagro en la OEA, que es una caja de resonancia o un brazo ejecutor de la política estilo norteamericano, la Unión Europea no condenó digamos nunca dijo que hubo golpe de estado. Entonces evidentemente tampoco lo hicieron los gobiernos de derecha del continente.

Entonces les sale bien porque no hay un repudio internacional al golpe de estado en Bolivia. Hay si expresiones, muy claras de gobiernos como el de México, en Argentina, de los movimientos sociales, de personalidades, de defensores de DDHH, de un sin fin de actores pero los actores de peso diplomático político respaldan centralmente.

PD: ¿Cuales son los próximos pasos? ¿Cómo crees que seguiría la situación en las calles, la gente va a seguir en resistencia?¿Seguirá la militarización y la persecución?

MT: Me parece, tomando en cuenta los últimos anuncios de firmas de acuerdos que una parte importante de los movimientos, de la COB van a trabajar en esta hoja de ruta de lo que se llama pacificación que es que bueno que se retiren los militares y se levanten los bloqueos y no haya huelga, y me parece que eso va a ser medio lo que se va a venir con focos si de resistencia con movimientos como la federaciones del trópico donde van a mantener un nivel de conflictividad de tensión callejera. 

Pero en general va a haber un proceso abaja de la conflictividad social callejera con un alto costo de muertos, de por medio con mucha impunidad, con mucho dolor, que va a ser mucho más complejo me parece para luego los golpistas resolverlo, pero de por el momento sin una dirigencia que este empujando para aumentar el nivel de presión contra el golpe ni una bancada parlamentaria del MAS que está trabajando como hoja de ruta, lo más probable es que finalmente se logre esa situación que es la vienen intentando hacer la Unión Europea, las Naciones Unidas y varios actores internacionales. 

No que es el plan de legitimación del golpe del lado de los que lo piensan así y del lado de los que están en el MAS es lo que me parece permite la correlación de fuerzas en un espacio político que le cuesta mucho construir línea, que le cuesta tener una dirigencia al frente que pueda articular calle y parlamento, que no es solamente ahorita la resistencia sino que incluso cuando fue la ofensiva golpista quedó muy explicitado. Me parece que es probable que haya una tendencia a una disminución del escenario callejero, pero no por eso vaya a detener las persecuciones, los órdenes de captura legales o listas de persecución, no, todo eso va a seguir dándose de forma abierta o de forma por debajo de la mesa.

Edición: Peoples Dispatch