ELECCIONES EN BRASIL

En entrevista a Jornal Nacional, Lula pone límites a TV Globo y reafirma compromisos históricos

El expresidente y candidato defendió su frente amplio sin ocultar o negar su campo y trayectoria

Brasil de Fato | São Paulo (SP, Brasil) |
Una vez más, Lula no ocultó a los "sin tierra" y predicó una conciliación entre la agricultura familiar y la que se centra en las exportaciones. - Reprodução

Cualquiera que haya analizado atentamente las tradicionales entrevistas en años electorales hechas por el Jornal Nacional de TV Globo sabe que no son simples ejercicios periodísticos. Allí se expone no solo la línea editorial, sino también la voluntad de los dueños del Grupo Globo.

En las elecciones de 2002, por ejemplo, la emisora que jugó un papel decisivo en la derrota de Lula en 1989 ya había puesto precio (una expresión que no estaba en boga en ese momento) a la victoria del candidato del PT en las elecciones. Con razón. Fernando Henrique Cardoso (FHC) terminaba su segundo mandato con un apagón en el sistema energético, inflación en alza, alto desempleo y endeudamiento público. La victoria de la oposición era casi cierta y el gigante de las comunicaciones del país sabía que tendría que convivir con el futuro presidente.

Durante esa entrevista, los presentadores buscaron entablar el compromiso del candidato de no dejar de pagar la deuda externa, conteniendo las supuestas corrientes más radicales del Partido de los Trabajadores (PT). Lula, en esa campaña, presentó la "Carta a los brasileños", en la que estableció la intención de respetar algunos postulados para calmar el llamado "mercado". Y los intereses del mercado, en general, coinciden con los de Globo, que juega el rol de su vocero. 

No fue solo con Lula que Globo quiso firmar tales compromisos. En la entrevista con Bolsonaro, en 2018, Bonner le insistió al entonces candidato en que Paulo Guedes tendría un rol de ministro de Economía prácticamente inquebrantable en su gobierno. Y así fue. 

Ahora, en la entrevista del jueves 25 con el candidato del PT, Globo volvió a la carga. El expresidente Lula reafirmó su vocación de diálogo y su voluntad de formar un frente amplio, citando más de una vez a su vicepresidente Geraldo Alckmin. Sin embargo, mostró sus límites en relación a lo que enunciaron los presentadores del Jornal Nacional. Este no es el Lula de 2002. No es ni remotamente radical. Pero no aceptará cualquier trato. 

Lula, Ministerio Público, Dilma y el agronegocio 

Como era de esperar, la corrupción fue el primer plato en la mesa. En la entrevista de 2006, a raíz de las investigaciones sobre el escándalo de corrupción conocido como "mensalão", este también había sido el tema principal. Sin embargo, esta vez la cuestión venía de la mano de otras. Se planteó junto con el debate sobre el rol del Ministerio Público, una institución fundamental que tuvo su función desvirtuada durante la operación policial Lava Jato. Globo, que fue un aliado de la operación, trató de abogar por la lista triple de candidatos para la Fiscalía General de la República, que solo se respetó durante los gobiernos del PT. En esta ocasión, no se logró una "Carta a los brasileños" para el Ministerio Público.  

Durante la entrevista del jueves, también intentaron arrinconar al entrevistado, Lula, criticando la gestión de Dilma Rousseff. Muchos de los analistas del grupo dijeron repetidamente que la campaña del PT "escondería" a la expresidente. Esto no ha sucedido, por una sencilla razón: Lula y el PT tienen que defender y resignificar lo dicho sobre un gobierno que estuvo lejos de ser perfecto, pero que tampoco mereció una destitución como resultado de un golpe de Estado. El hundimiento de Lava Jato incluso ayuda a que al menos hoy se escuche el otro lado de la historia. 

También se hizo mención al agronegocio y al que sería su antagonista, el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST). Por cierto, la alusión a un supuesto radicalismo del PT recuerda desde las grotescas portadas de la revista Veja en 2002 hasta los artículos en vehículos de medios tradicionales, incluido el propio Grupo Globo. Una vez más, Lula no ocultó a los "sin tierra" y predicó una conciliación entre la agricultura familiar y la agricultura orientada a la exportación. 

Si, en general, Lula elogió el frente amplio, a través de la alianza firmada con su histórico oponente Geraldo Alckmin, también mostró que fue su vice el que cambió de bando. Además, dejó claro que los compromisos que se podrán firmar con los diferentes bandos que conforman este frente tienen límites. Lo que el candidato señala es que no esconderá socios ni compromisos históricos. Como garante de un arreglo democrático tan atacado, el expresidente conoce su valor en el escenario actual y es consciente de que hoy debe ceder menos que hace veinte años.

En uno de los momentos destacados de la entrevista, Lula afirmó que "Paulo Freire dijo que es necesario unir a los divergentes para enfrentar mejor a los antagonistas". Qué bueno es escuchar a Paulo Freire citado de la forma debida.

Edición: Thalita Pires