Primavera estudiantil

Reintegraciones y persecución a estudiantes frenan ocupaciones de escuelas brasileñas

Sin orden judicial, escuelas ocupadas por estudiantes en São Paulo están sufriendo desalojos de la Policía Militar

Brasil de Fato I São Paulo (SP)

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La “primavera estudiantil” ya cuenta con 1177 escuelas y 134 universidades ocupadas en todo Brasil / Rede Brasil Atual

La Policía Militar (PM) del Estado de São Paulo, sin ninguna autorización judicial, reintegró cuatro escuelas ocupadas en el municipio de Campinas, interior del estado de São Paulo, el último jueves (27). Los estudiantes de las escuelas estatales Hugo Penteado Teixeira, Ruy Rodriguez, Carlos Alberto Galhiego y Antonio Carlos Neumann fueron detenidos por algunas horas y llevados a comisarías del municipio. La escuela Ruy Rodriguez, con el movimiento más estructurado, estaba ocupada hacía apenas tres días.

En la última semana, los estudiantes de la Escuela Estatal Profesor Silvio Xavier Antunes, primera efectivamente ocupada en la ciudad de São Paulo contra la Medida Provisoria (MP) 746, que preve la reforma de la Enseñanza Media, y la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 241, que define un techo para los gastos del gobierno con Salud y Educación, fueron retirados de la escuela, y los alumnos ocupantes fueron llevados al Distrito Policial 87, el martes (24).

Al día siguiente, en el municipio de Piracicaba, interior del estado, los alumnos de la Escuela Pedro Moraes Cavalcante entraron y fueron obligados a salir del predio en el mismo día.

Realizando el punta pié inicial de las ocupaciones de las escuelas en todo Brasil durante el año pasado, los alumnos de São Paulo han encontrado resistencia para conseguir efectivar con suceso las actuales ocupaciones. Con apenas cuatro edificios ocupados, los estudiantes paulistas participan de la llamada “primavera estudiantil”, que hoy cuenta con 1177 escuelas y 134 universidades ocupadas en todo el país. En el auge de la lucha contra la reorganización escolar propuesta por el gobierno de Geraldo Alckmin (PSDB) en el estado São Paulo, durante el segundo semestre del 2015, el número ultrapasó las 200 ocupaciones.

El día 8 de octubre, los estudiantes de la Escuela Estatal Caetano de Campos hicieron la primera tentativa de ocupación en São Paulo para este periodo, pero la Tropa de Choque de la PM retiró a los estudiantes del edificio el mismo día. El 14 de octubre, en Campinas, la Escuela Estatal Newton Pimenta también fue ocupada y desocupada inmediatamente. En todo el estado de São Paulo, apenas una escuela en la ciudad de Cubatão y tres institutos federales – en los municipios de Sertãozinho, São Paulo y Avaré – continúan en lucha.

Sin orden judicial

La estudiante secundaria Maria Eduarda Silva, de 15 años, participó de las dos primeras protestas en Campinas en 2015 y también en esta semana en la escuela Ruy Rodriguez, desocupada después de tres días, donde realiza sus estudios medios.

Ella cuenta que la policía llegó sin mandato en el predio a las 6h de la mañana. Los estudiantes decidieron no resistir, con miedo de que se repitiesen las agresiones anteriores. “El año pasado, ya había invasiones de la Policía Militar. Pero aun así, conseguimos articularnos, recuperar y conseguir la orden para que ellos no nos saquen. Este año esta muy difícil”, explicó.

La PM informó que la decisión de las desocupaciones ocurrió basada en el parecer de la Defensoría General del Estado, que garantizó la auto tutela del Estado en la reintegración de predios estatales y que la intervención policial en Campinas fuese acompañada por integrantes del Consejo Tutelar.

Según Jonas Medeiros, magister en Educación por la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp) y uno de los autores del libro “Escolas de Luta” (editorial Veneta), el movimiento de estudiantes secundarios en São Paulo está de “manos atadas” a causa de la escalada represiva del gobierno estatal. Para él, el punto central es la liberación de las reintegraciones de pose sin orden judicial – posible gracias a una interpretación jurídica que el investigador enfatiza haber sido realizada por el propio Poder Ejecutivo del estado.

Según Medeiros, la forma de proceder de la PM debilita no apenas la táctica de los estudiantes, sino también el de otros movimientos sociales que optan por la ocupación de predios públicos como forma de acción política.

Persecuciones

Otro obstáculo que frena la acción de los adolescentes en São Paulo es la criminalización de los estudiantes que participaron de las ocupaciones desde el 2015. Madres que integran el Comité de Madres y Padres en Lucha con los Estudiantes Secundarios vienen denunciando las persecuciones de la PM contra alumnos. Según ellas, algunos fueron víctimas de tortura física y psicológica.

La Policía nunca fue tan agresiva. Yo creo que existe una sorpresa muy grande no sólo de la policía, sino también de los políticos que se deparan con estudiantes muy bien preparados políticamente. Yo creo que eso asusta. Y la forma de lidiar con eso es la agresión. Ellos no imaginaban que los estudiantes, a pesar de ser tan jóvenes, supiesen luchar tan bien por sus derechos”, afirmó Rosana Cunha, madre de un estudiante que ocupó el Centro Paula Souza, a inicios de este año, durante las acciones para denunciar la corrupción y el desvió de recursos destinados a la merienda escolar en el estado.

Para Jonas Medeiros, el estado de São Paulo pasó por un proceso de “aprendizaje represivo”para lidiar con las ocupaciones y las persecuciones de los estudiantes en diferentes niveles. “Hay cosas más visibles como la persecución de los centros de estudiantes y una estigmatización de los ex ocupantes, (…) hasta cuestiones más complejas de persecución en la calle, de llamadas y amenazas”, apuntó.

El investigador recuerda que los actos en las calles, convocados por los estudiantes secundarios durante este año fueron “duramente”y “desproporcionadamente” reprimidos por la Policía. En agosto, por ejemplo, al menos 15 alumnos fueron detenidos y tres públicamente agredidos por la PM, durante un acto del Día del Estudiante.

Rosana confirmó que los padres de los alumnos entraron con un pedido de representación en el Ministerio Público del Estado de São Paulo contra las amenazas, pero el proceso aún tramita en sigilo en la Justicia.

La alumna María Eduarda, también cree que, este año, un cerco de la prensa sobre la agenda de los estudiantes dificultará el diálogo con la comunidad. “El año pasado era más simple explicar a las personas el por qué de las ocupaciones. Este año las personas están con la mente mas cercada y los propios medios están induciendo a eso, que la PEC [241] es buena y las personas no están informándose bien”, señaló.

Ofensiva

El miedo es que el escenario de São Paulo pueda repetirse en otros estado como Paraná, donde se calcula que ya se alcanzaron las 800 escuelas ocupadas. La socióloga Antonia Campos, también autora del libro “Escolas de Luta”, describe, sin embargo, un creciente movimiento en oposición al movimiento de los estudiantes de intimidaciones y difamaciones, vista en escala menor en São Paulo durante el año pasado y consolidada en Paraná por una alianza entre el gobierno del estado, los medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil, como el derechista Movimiento Brasil Libre (MLB).

La muerte del estudiante Lucas Mota, de 16 años, en Curitiba (PR), resulta un claro ejemplo. Aunque no exista relación entre el crimen y el movimiento de los estudiantes de la Escuela Estatal Santa Felicidade, el edificio fue desalojado el martes (24), tras el pedido del gobernador Beto Richa (PSDB). En Paraná, las reintegraciones de pose aún tienen que pasar por decisión judicial.

Luego del asesinato de Lucas, el gobernador Beto Richa y el líder del MBL, Kim Kataguiri, usaron las redes sociales para condenar a las ocupaciones y perpetuar, como apuntó la socióloga, una sensación de inseguridad a los padres y alumnos.

Cuando el gobierno no consigue que el judicial actúe, reacciona por fuera de la justicia, con métodos ilegales. Entonces ocurre todo tipo de cosas oscuras”, afirmó Campos.

En Tocantins, norte de Brasil, la PM también desocupó el Centro de Enseñanza Media Dona Filomena Moreira de Paulo el jueves (27). Cerca de 26 estudiantes fueron conducidos al Distrito Policial. Según personas que acompañan el caso, la acción ocurrió sin orden judicial.

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Traducción: María Julia Giménez