ANÁLISIS

¿Por qué el crimen de Brumadinho también es un caso de racismo ambiental?

Un informe analiza que la mayoría de las víctimas del crimen más reciente de la minera Vale son negras

Brasil de Fato | São Paulo (SP)

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La población afectada inicialmente por el derrame de relaves era no blanca en su mayoría / Douglas Magno/AFP

Un estudio sobre el perfil de raza e ingresos de la población afectada por la ruptura de la represa de la minera Vale en el municipio de Brumadinho (Minas Gerais) hace tres meses señala que los más afectados por la tragedia son la población negra y de bajo ingreso.

En la región afectada en los primeros kilómetros tras el derrame de relaves, un 63,8% de la población no era blanca. En el municipio, un 52,5% de la población no es blanca y en el estado, un 54,6%.

Ya el ingreso medio de la población la región, en 2010, cuando se realizó el último censo, era de R$ 475,25 [aproximadamente US$ 120,62], es decir, 7% por debajo del salario minimo en el período.

Estos datos fueron publicados en el informe Minas no hay más [en referencia a un poema de Carlos Drummond de Andrade]: análisis de los aspectos económicos e institucionales del desastre de la minera Vale en la cuenca del río Paraopeba. El documento fue lanzado en abril por un grupo de ocho investigadores en varias universidades del país.

Brasil de Fato conversó con el investigador Lucas Magno, uno de los responsables por la investigación. Él considera que se puede afirmar que tragedia fue también un caso de racismo ambiental.

“La primera cosa es que todos son afectados, blancos y negros. Pero hay un patrón en Brasil y en el mundo de que grandes desastres ambiental suceden, generalmente, en lugares donde la población negra y no blanca es mayoría. En el caso del desastre en Brumadinho, ello se repite”, afirmó.

“Muchos trabajadores tercerizados tienen este perfil: son personas afrodescendientes y tienen los sueldos más bajos. La mayoría de los muertos son trabajadores tercerizados. Entonces hay una predominancia de personas negras. Eso pasa en varios accidentes en Brasil, pero en Brumadinho se hizo evidente”, añade.

Edición: Cris Rodrigues