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Previsión de crecimiento de la economía brasileña es rebajada por 13ª vez consecutiva

Boletín Focus, divulgado este lunes (27), estima aumento de 1,23% del PIB; en enero, la previsión era de 2,6%

Leia em português | Read in English | Brasil de Fato, en São Paulo

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Economistas señalan que programa liberal del ministro de Economía, Paulo Guedes, puede profundizar la crisis económica / EVARISTO SA / AFP

El último boletín Focus, levantamiento conducido y divulgado por el Banco Central conjuntamente con más de cien instituciones financieras privadas, redujo una vez más la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) brasileño para 2019. Es la 13º caída consecutiva del indicador.

En enero de este año, la expectativa era de un aumento del 2,6%. En la previsión divulgada este lunes (27), la estimación fue de un crecimiento del 1,23%. El nivel anterior, del día 17 de este mes, era de 1,24%.

A pesar del boletín Focus, diversos economistas, incluso los de orientación liberal, ya hablan de la posibilidad de estancamiento (0% de crecimiento o un nivel cercano a éste) o incluso de depresión económica, o sea, de reducción de la totalidad de riqueza producida en el país en comparación con 2018.

El gobierno de Bolsonaro, principalmente el equipo económico de Paulo Guedes, afirma que la aprobación de la reforma de las Pensiones destrabaría inversiones y garantizaría la recuperación del crecimiento, repitiendo discursos pasados con relación a la reforma laboral y a la Enmienda Constitucional del Techo de Gastos.

::Economía cuesta abajo: cuando recortar gastos genera más reducción de los gastos ::

Economistas más alineados al pensamiento desarrollista, mientras tanto, señalan que la implementación del programa liberal del ministro de Economía puede, al contrario de lo que pregona el gobierno, profundizar las dificultades económicas.

Según Paulo Kliass, doctor en Economía, el principal vector para la recuperación de la actividad económica no se encuentra, como piensa Guedes, por el lado de la oferta, o sea, en la reducción de cargas laborales o de seguridad social impuestas a los empresarios. Las inversiones privadas se dan cuando hay expectativa de que se compren productos y servicios.

“Nada de lo que prometieron se está cumpliendo. La economía no se recuperó, el PIB no está creciendo, el consumo no se está realizando. Sólo se garantiza una recuperación – sin hablar de desarrollo, solo de crecimiento – si hubiera una garantía para el empresariado de que la demanda [de los consumidores] se mantiene en el tiempo”, dice.

Para que los productos sean comprados, es necesario que las personas tengan ingresos. Es lo que señala Guilherme Mello, profesor de Economía de la UNICAMP. A pesar de la simplicidad de la constatación, el gobierno de Bolsonaro sigue el camino opuesto de esta fórmula, inclusive en su propuesta para las jubilaciones.

“Para que usted pueda reactivar la economía necesita reactivar el ingreso – salario y empleo –  o los beneficios sociales. El desempleo y el subempleo están aumentando, el salario medio no aumenta y, para empeorar las cosas, las prestaciones monetarias se reducirán con la reforma de las Pensiones, no hay una fuente duradera y prolongada de ingresos para la gente”, dice.

En este sentido, Guedes daría continuidad a la idea de que, ante un problema real en la economía brasileña, es necesario recortar gastos. Sin esos gastos, sin embargo, no hay ingreso para los ciudadanos. Y, sin ingreso para los ciudadanos, no hay recaudación para el Estado.

La semana pasada, la estimación oficial del Ministerio de Economía redujo la previsión de crecimiento del PIB del 2,2% al 1,5%.

Edición: Aline Carrijo | Traducción: Pilar Troya