PERDIDA DE DERECHOS

Congreso aprueba la reforma de las Pensiones en Brasil

Cambios que podrían "reducir los daños" no fueron incorporados merced a la asignación de presupuesto federal a diputados

Leia em português | Read in English | Brasil de Fato, en São Paulo

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Pleno de la Cámara durante la votación final de la reforma de las Pensiones / Fabio Rodrigues Pozzobom/Agência Brasil

La reforma de las Pensiones de Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal) fue aprobada en segunda vuelta en la Cámara de Diputados, la madrugada de este miércoles (7), por 370 votos a favor y 124 en contra. Eran necesarios 308.

Antes de la aprobación, la víspera, el presidente envió al Congreso un proyecto de ley que garantizó en el presupuesto federal 3.000 millones de reales (US$ 762 millones) para que los ministerios cumplan las llamadas enmiendas parlamentarias [recursos presupuestarios extra que el Ejecutivo distribuye a los congresistas]. La acción fue interpretada como una forma de asegurar la votación.

La distribución de recursos condicionada a un proyecto del Ejecutivo es una antigua práctica clientelar en el Legislativo. A cambio de apoyar una medida impopular, reciben las enmiendas que serán usadas en obras e inversiones en los reductos electorales de los diputados.

El líder de la bancada del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Iván Valente (estado de São Paulo), criticó la conducta del gobierno y también la forma en que el asunto ha sido tratado en los medios de comunicación hegemónicos. A lo largo de estos días, diferentes medios hicieron referencia a la distribución de enmiendas como una forma del gobierno para “honrar los compromisos” asumidos con quienes prometieron dar señal verde a la propuesta de reforma.

“Es una cosa descaradamente abierta y vergonzosa. Se utiliza dinero público para corromper y manipular. Esto tiene un nombre: se llama ‘corrupción’. Sin contar con los puestos, porque fueron distribuidos puestos en direcciones de [empresas] estatales, autarquías etc. Y lo peor es que todo eso fue hecho con el silencio de la gran prensa brasileña, que, cínicamente, relevó esa cuestión en nombre de acorralar a los trabajadores brasileños, que son quienes van a pagar la cuenta de esa reforma”, criticó Valente.

La propuesta de reforma y los cambios en su aprobación

La primera votación, del texto base de la Propuesta de enmienda constitucional (PEC) 6, terminó el 10 de julio, con 379 votos a favor y 131 contra. De modo general, restringe el beneficio a la media de todos los salarios del trabajador, impone una edad mínima para la jubilación, amplia el tiempo de contribución para requerir el beneficio, aumenta los porcentajes de contribución al Instituto Nacional de Seguridad Social y define reglas de transición para quien está hoy en el mercado de trabajo como asalariado.

A lo largo de la primera fase de trámite de la reforma, la oposición consiguió retirar, entre otras cosas, el cambio en las reglas del Beneficio de Prestación Continuada (BPC) y la institución de un sistema de capitalización.

En la votación de los cambios en el pleno, también fue alterada la edad mínima prevista para que maestros de educación infantil y básica se jubilen con un peaje del 100% del tiempo de contribución que les resta para cumplir las normas del nuevo sistema, en caso de que la PEC sea aprobada. La edad mínima se redujo de 55 a 52 años en el caso de las mujeres y de 58 a 55 en el caso de los hombres.

Otro cambio en el texto del gobierno fue, por ejemplo, la reducción de 20 a 15 años en el tiempo mínimo de contribución exigido para la jubilación por edad para los trabajadores que queden dentro de la regla de transición.

Sin embargo, el miércoles (8) último por la tarde, la mayoría de los representantes revocó otros ocho cambios al proyecto de ley, siete presentados por partidos de la oposición de izquierda y uno propuesto por los aliados del gobierno.

Durante la sesión de votación de los cambios, los parlamentarios negaron, por ejemplo, la supresión de la parte de la PEC 6 que prevé pensión inferior al salario mínimo en los casos en que hay acumulación con otras fuentes de ingreso.

Presentado por el Partido Comunista de Brasil (PCdoB) y apoyado por partidos de izquierda, el cambio fue rechazado por 339 votos en contra y 153 a favor.

A pesar de la tentativa inicial de la oposición de obstruir la sesión y de la agitación generada por la noticia de la posible transferencia del ex presidente Lula (Partido de los Trabajadores), que ocasionó interrupciones en el trabajo, los líderes alineados con el gobierno articularon la votación de los cambios y consiguieron concluir la votación de la reforma en el plenario de la Casa.

Para votar en contra, quienes apoyan el texto del gobierno argumentaron, entre otras cosas, que la aprobación de los cambios implicaría una reducción de 38.000 millones de reales (cerca de 10.000 millones de dólares) en el total previsto en una década, en caso de que la propuesta sea definitivamente aprobada.

“Es la argumentación que ellos siempre hacen, que desconoce la realidad social del país, que es de profunda desigualdad en la distribución de la renta y extrema pobreza. Ese argumento es absolutamente cruel, incluso porque sabemos que ese valor no significa ni un punto porcentual en la tasa de interés que los bancos se llevan cada año”, comparó el líder del Partido Comunista de Brasil, Daniel Almeida (estado de Bahía).

Entre las negativas se encuentra también la relativa al bono salarial, uno de los principales puntos de tensión en torno a la PEC 6. El beneficio se paga anualmente a los trabajadores que reciben hasta dos salarios mínimos, esto es, 1.996 reales o 500 dólares y está en manos del gobierno. El texto de la reforma, que defiende cambios basados en una proyección de R$ 76.400 millones para las arcas públicas en diez años, baja el límite a R$ 1.364,43 (US$ 347). 

La bancada del PSOL presentó un cambio pidiendo la supresión de este punto, pero el pedido fue rechazado por 345 votos contra 139. Entre los oponentes a este partido, estuvieron las siglas PRB, PSD, DEM, PSDB, MDB, Pros, PV y PSL, partido del presidente Jair Bolsonaro.

La oposición señaló que la regla propuesta por la PEC dejará fuera del bono a cerca de 10 millones de trabajadores. El discurso es endosado también por movimientos populares y entidades de la sociedad civil organizada, como es el caso de la Central Única de Trabajadores (CUT).

“Eso es muy malo. Desgraciadamente, los diputados están votando con base en los más de 3.000 millones de reales (US$ 762 millones) liberados en enmiendas. No tuvieron el mínimo de sensibilidad social, a pesar de que hemos discutido, conversado con todos los partidos para colocar todas estas cuestiones. Vamos a hacer un trabajo ahora en el Senado para intentar revertir este proceso”, afirmó el secretario de Asuntos Jurídicos de la entidad, Valeir Ertle.

Edición: Pedro Ribeiro Nogueira y Daniel Giovanaz | Versión en inglés: Pilar Troya