ENTREVISTA

Las elecciones en Brasil son reconocidas como "muy eficientes", afirma Transparencia Electoral

Miembro de la misión nacional de observación, Ana Cláudia Santano comenta los avances en el sistema electoral brasileño

Traducción: Isabela Gaia

Brasil de Fato | São Paulo (Brasil) |
"Las plataformas juegan un papel clave en el combate a la desinformación", dice Ana Cláudia Santano, coordinadora de la ONG Transparencia Electoral - Assembleia Legislativa Paraná

En poco más de 80 días se realizarán en Brasil elecciones para los cargos de presidente, vicepresidente, gobernador, senador y diputados federales y estaduales. Ante cuestionamientos, el Tribunal Superior Electoral (TSE)  brasileño convocó misiones de observación internacional para certificar la transparencia del proceso. 

El poder electoral también acordó responder un listado de dudas y recomendaciones de las Fuerzas Armadas, enviadas fuera de plazo, para "mejorar el sistema electoral".

El presidente del TSE, Edson Fachin, afirma que "existen condiciones fundamentales" para evitar un episodio similar a la invasión del Capitolio de EE.UU. en Brasil. Un grupo de seis congresistas demócratas propuso una enmienda al presupuesto de defensa estadounidense para 2023, que prevé la suspensión de la cooperación en asuntos de defensa y seguridad si los militares interfieren en el resultado electoral.

Brasil fue uno de los primeros países en automatizar su sistema electoral. En 1996, comenzó con unos 50 municipios y, en 2009, el TSE fue premiado por el buen funcionamiento del sistema electoral por la Universidad George Washington y la Business Software Alliance (BSA).

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El sistema adoptado en Brasil es líder en términos de agilidad en el conteo y la difusión de votos, siendo aprobado por el 94,4% de los brasileños, según encuesta realizada por el Instituto Sensus. La máquina de votación electrónica es un microordenador compuesto por dos terminales: el terminal de mesa, donde se identifica y autoriza a votar al votante, y el terminal del votante, donde se registra numéricamente el voto.

Con la circulación de noticias falsas en el marco de las campañas electorales, en 2019, el TSE creó el Programa de Combate a la Desinformación con partidos políticos y entidades públicas y privadas.

La ONG Transparencia Electoral es una de las entidades de la sociedad civil que realiza un escrutinio independiente de las elecciones en Brasil y acompaña la implementación del programa que lucha contra la desinformación.

Ana Cláudia Santano es abogada, especialista en derecho constitucional y democracia, coordina la ONG Transparencia Electoral, que reúne a especialistas en sistemas electorales. Fue una de las fundadoras de la Academia Brasileña de Derecho Electoral (ABRADEP) y este año es una de las observadoras acreditadas ante el Tribunal Superior Electoral.

En entrevista con Brasil de Fato, la coordinadora general de la ONG Transparencia Electoral analiza los desafíos de las elecciones de 2022 en Brasil.

Brasil de Fato: El Tribunal Superior Electoral ha respondido a diferentes interrogantes sobre la credibilidad de la máquina de votación electrónica. ¿Estas indagaciones tienen una base material? ¿Es el sistema electoral brasileño vulnerable al fraude?

El sistema electoral pasa por varias etapas de auditoría. A la fecha no se ha verificado ningún fraude y tampoco hay constancia de ello. Todos los resultados de las auditorías son públicos. Llamo la atención sobre la última prueba realizada, que es el TPS: la prueba pública del software de la máquina de votación electrónica. 

Hasta las elecciones, aún se realizarán varias otras pruebas.

Usted ha participado en diferentes misiones de observación, incluso en las últimas elecciones en Colombia, ¿cuál es la tarea principal del observador/a electoral?

El papel del observador/a es observar los hechos y recopilar datos, sin expresar una opinión. Sigue las etapas del proceso electoral, tanto la campaña como la jornada electoral y la postelectoral, centrándose siempre en la recolección de datos, según una metodología. 

En general, existen formularios para cada etapa del proceso electoral y, a partir de estos datos, se elaboran informes. La observación electoral debe ser neutral, imparcial, independiente y objetiva, basada en datos. 

El observador analiza si la elección se llevó a cabo bajo parámetros de legalidad, en un marco de integridad electoral; si todos los procedimientos se llevaron a cabo de acuerdo con la ley.

¿Por qué es importante que el TSE decida invitar a misiones de observación internacional para monitorear las elecciones de octubre?

Todas las autoridades electorales democráticas deberían tener misiones de observación electoral. No solo Brasil, sino de todas las democracias, porque esto es lo que puede ofrecer un diagnóstico de los problemas que pueden presentarse en un proceso electoral.

En general, los observadores identificarán cuellos de botella, por lo que es tan importante la posición del TSE de contar con este apoyo para fomentar la integridad democrática.

Brasil fue uno de los primeros países de la región en implementar la biometría y la máquina de votación electrónica hace casi 20 años. ¿Puede el sistema electoral brasileño ser considerado una referencia en América Latina?

No tengo ninguna duda: el proceso electoral brasileño siempre ha sido reconocido por ser muy eficiente, muy avanzado. Y esto no es solo en América Latina, es un paradigma internacional.

No soy solo yo quien lo dice, sino también varios actores de relevancia internacional, que conocen la experiencia brasileña y atribuyen a nuestro sistema un gran avance en el combate al fraude que ocurría con el voto en boleta de papel.
 


La ONG Transparencia Electoral reúne a abogados, exjueces y especialistas en derecho electoral para organizar misiones de observación independientes en Brasil y el resto de América Latina. / Transparência Eleitoral

Las elecciones de octubre de este año serán el tercer proceso acompañado de una misión de observación de la OEA. La organización y su secretario general recibieron críticas por posiciones políticas consideradas "intervencionistas" en procesos anteriores, en Bolivia y Nicaragua. ¿Es posible confiar en la misión de la OEA para confirmar la imparcialidad del proceso electoral?

Es importante separar las instituciones de las personas, en cualquier caso, porque de lo contrario empezaremos a personalizar las instituciones.

Entiendo que las misiones de la OEA se hacen con mucha técnica, con una metodología propia y con resultados que son públicos, que están ahí para que todos los escruten.

Es innegable que muchas misiones de la OEA hicieron recomendaciones positivas para que los sistemas avancen en la gobernanza electoral en general. Seguramente estas misiones son capaces de identificar problemas y hacer recomendaciones que pueden ser muy útiles para cada sistema electoral.

La difusión de noticias falsas se ha convertido en uno de los principales obstáculos en el proceso electoral en Brasil, siendo tema de debate desde 2018. Al observar la experiencia de otros países, ¿qué medidas se consideran efectivas para combatir la desinformación?

Ningún país tiene esta respuesta todavía, al contrario, es un problema que está puesto sobre la mesa. Creo que las plataformas tienen un deber mucho mayor de combatir la desinformación que los propios países. Las plataformas tienen mucha responsabilidad por el contenido que propagan o el contenido que monetizan. 

La función pasa por una moderación más detallada de todo lo que se difunde en las redes sociales a través de estos canales de desinformación. Entiendo que las plataformas juegan un papel clave en este desafío. 

¿Cómo podría contribuir la integración latinoamericana a la mejora del sistema electoral brasileño?

La integración latinoamericana puede aportar en muchos aspectos a Brasil. Somos latinoamericanos, entiendo que la integración podría identificar los mismos problemas que tienen nuestros vecinos y encontrar soluciones que han sido pensadas en la región y podrían ser útiles para nuestro país.

Edición: Thales Schmidt e Flávia Chacon