VISITA OFICIAL

En China, Lula dice que NBD podría ser el 'banco del Sur Global' y critica hegemonía del dólar

En su primer día en el país, el presidente también visitó Huawei y tuvo reuniones con ejecutivos de otras empresas

Traducción: Isabela Gaia

Brasil de Fato | Shanghái (China) |
Lula fue recibido por Dilma Rousseff en el Nuevo Banco de Desarrollo, en Shanghái, China. - Ricardo Stuckert

La presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), Dilma Rousseff, recibió al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva para la ceremonia de toma de posesión al frente del banco. Esta fue la primera actividad en la agenda oficial del mandatario durante su visita de Estado a China.

Lula y Dilma sostuvieron una reunión a puerta cerrada con directivos de la entidad financiera antes de iniciar la ceremonia. La primera en discursar, Rousseff, quien fue una de las fundadoras del banco de los BRICS, habló sobre la necesidad de ampliar la capacidad de la institución.

"Expandir el alcance y el impacto del banco ha sido fundamental. Por un lado, ampliamos el número de países miembros, fortaleciendo nuestra plataforma de cooperación. Por otro, estamos financiando proyectos clave para el desarrollo. Del saneamiento a la infraestructura social y digital."

El Nuevo Banco de Desarrollo fue creado en 2014, en la sexta conferencia de los BRICS en Fortaleza (Brasil), y tiene un capital inicial autorizado de USD 100 mil millones. En octubre de 2022, el banco definió que prestará USD 30 mil millones para apoyar el crecimiento de los países que financia, así como sus proyectos de desarrollo sostenible, en un período de cinco años.


La presidenta Dilma Rousseff en su toma de posesión en el Banco de BRICS / Ricardo Stuckert

El 40% de estos préstamos debe destinarse a proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático. Otras áreas importantes son la energía limpia, la infraestructura de transporte, el desarrollo urbano, la gestión de los recursos hídricos y el saneamiento y la infraestructura social y digital. Alrededor del 30% de los préstamos se realizarán en las monedas de los países miembros del bloque.

El presidente Lula leyó un discurso de cerca de 15 minutos, en el que afirmó que el "Nuevo Banco de Desarrollo reúne todas las condiciones para convertirse en el gran banco del Sur Global. Por primera vez se establece un banco de desarrollo de alcance global sin la participación de países desarrollados en su fase inicial. Libre, por lo tanto, de las cadenas de las condicionalidades impuestas por las instituciones tradicionales a las economías emergentes. Y más: con la posibilidad de financiar proyectos en moneda local."

Después de leer el discurso, Lula se quitó las gafas y se dirigió a la audiencia durante otros 15 minutos, esta vez sin guion. El presidente contó que el banco surgió del diálogo que mantuvo con los mandatarios de Rusia, China, India y Sudáfrica previo a las reuniones del G7, a las que solían ser invitados los presidentes de las economías emergentes.

Asimismo, Lula fue ovacionado cuando criticó la hegemonía del dólar en la economía mundial y el rol de las instituciones financieras internacionales comandadas por el Norte Global.

"Un banco de desarrollo tiene que tener más funciones y no solo una. Todas las noches me pregunto ¿por qué todos los países están obligados a hacer su comercio respaldado por el dólar? ¿Por qué no podemos realizar un comercio respaldado por nuestra moneda?", dijo Lula. "Un presidente no puede gobernar con un cuchillo al cuello", defendió, en referencia a las condicionalidades que imponen instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Expectativas sobre la visita de Estado

Lula trajo a China una importante delegación con diecinueve diputados federales, siete senadores -incluido el presidente del Senado, Rodrigo Pacheco-, cinco gobernadores y siete ministros, entre ellos Fernando Haddad, de Hacienda, Marina Silva, de Medio Ambiente, y Paulo Teixeira, de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar. También forman parte de la comitiva representantes de centrales sindicales y del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil.

Una de las integrantes de la delegación fue la diputada federal Jandira Feghali, quien en conversación con Brasil de Fato afirmó que el viaje es fundamental para los objetivos de reindustrialización del país.

"Brasil necesita generar un proyecto nacional de desarrollo, Brasil necesita agregar valor a su industrialización, necesita generar empleos. Por lo tanto, Brasil no puede rehuir una negociación importante y la construcción de acuerdos con un país como China, que va por delante en la frontera de la innovación y la ciencia y la tecnología", afirmó la diputada.

Después de cumplir su agenda en la sede del Nuevo Banco de Desarrollo, Lula se dirigió con parte de la delegación al centro de innovación de Huawei en Shanghái. Entre los presentes estaba el gobernador de Bahía, Jerônimo Rodrigues, que está en China desde finales de marzo, cuando la visita de Estado fue cancelada debido a una neumonía leve del presidente brasileño.


El presidente Lula y la delegación brasileña en visita a Huawei / Ricardo Stuckert

La semana pasada, el gobernador firmó un Memorando de Entendimiento con la empresa para ampliar los acuerdos entre el estado de Bahía y el gigante tecnológico en áreas que van desde la educación hasta la seguridad pública.

Lula también se reunió con ejecutivos de BYD, el fabricante de automóviles eléctricos que superó a Tesla en ventas el año pasado, y con China Construction Communications Company (CCCC), un gigante estatal chino del área de infraestructura.

El viernes 14, Lula y su equipo ministerial se reunirán con el presidente de la estatal energética State Grid, Zhang Zhigang, una de las empresas que probablemente formará parte de los grandes acuerdos que se firmarán.

La agenda continúa con una reunión con el presidente de la Asamblea Popular Nacional de China, Zhao Leji, en el Gran Salón del Pueblo, y una ceremonia de ofrenda floral en el Monumento a los Héroes del Pueblo, en la Plaza de Tiananmen, la plaza de la Puerta de la Paz Celestial.

Por la tarde, antes del esperado encuentro con su homólogo Xi Jinping, Lula también se reunirá con representantes de la Federación Nacional de Sindicatos de China y con el primer ministro chino, Li Qiang.

Edición: Nicolau Soares e Flávia Chacon